¿POR QUÉ ESCRIBIR?

escribir-libreria-palabrasEsa es una pregunta que tiene muchas respuestas: una de ellas es la necesidad de expresar un sentimiento. Para ello, es la poesía el mejor medio; hay autores que utilizan los versos cuando desean mostrar la belleza de los sentimientos. Sin embargo, no todo el mundo es poeta, por lo cual, existen otros modos como el relato, por ejemplo. Cuando existe la necesidad de relatar hechos, o contar alguna historia, la prosa es ideal. El relato, cuento o la novela nos permite disfrutar de esos imaginarios del escritor.

No obstante, el escribir también sirve como terapia. Podíamos hablar mucho acerca de cómo influye en la persona y los beneficios que puede proporcionarle, pero hablaremos de ello en otra ocasión. El escribir es maravilloso, algo al alcance de toda persona. Diarios personales, cartas, libros, periódicos, revistas… son manifestaciones de pensamientos o huellas humanas las cuales quedan plasmadas por toda la eternidad.

Empero, la escritura no es nada sin la lectura. Y he aquí, la otra respuesta, con la cual nos quedamos: la necesidad que nos ha dado la lectura de plasmar en papel una historia en cualquiera de sus géneros. Si algo hemos aprendido, después de hablar con muchos escritores, es que sin la lectura es difícil que se cree la necesidad de escribir algo. La lectura amplía nuestro vocabulario, mejora la ortografía, nos permite aprender a relatar historias, nos lleva a visitar espacios desconocidos y conocer nuevas perspectivas…; en definitiva, nos hace pensar.

Por eso, para escribir es fundamental leer. Es el medio para que nazca en nuestro interior la necesidad de expresarnos mediante la palabra escrita.

Por Alicia Martín López, autora de Soñando Palabras y de la revista on-line Ed Cultura Dos


 

EL PARTO DE LA OBRA

Muchos escritores definen el proceso creativo de su obra como un parto con embarazo y todo; un “hijo”, el cual sale de las entrañas de la mismísima tinta de las musas. Esta comparativa ha surgido, varias veces, en nuestras charlas con escritores cuyas experiencias han sido realmente interesantes. 

Si bien la escritura puede equiparse a la creación en cuanto a dar vida a la naciente historia que va formándose en el imaginario del escritor, no podemos solo quedarnos ahí; pues no hay olvidar que, tras la “gestación” —ese momento en donde aparece la idea, la chispa soñadora de quien pretende expresar un deseo que ruge por salir y que dará lugar a las primeras pinceladas del boceto narrativo—, viene un trabajo arduo de perfeccionamiento y depuración mediante el cual dar forma a lo plasmado. Es precisamente en ese proceso cuando aflora la magia. En ese instante, el escritor siente un enorme placer y una maravillosa sensación de ser dios creador de mundos, fieras y nuevas vidas que modela a su antojo. 

Quizá esa percepción de “dar a luz” se plasme en la propia satisfacción de ver la obra terminada. Una emoción única e inolvidable capaz de envolver el alma y dotarla de tal alegría que sería indescriptible explicarla. El logro de llevar a buen término el manuscrito se convierte en algo conmovedor, parando el tiempo en el mundo. El autor tiene, por primera vez, el manuscrito en sus manos, listo para lanzarlo. 

Por Alicia Martín López, autora de Soñando Palabras y de la revista on-line Ed Cultura Dos


 

EL ESCRITOR

Las personas que desean ser escritor o escritora aumentan cada año. Incluso, algunos, obvian el enorme trabajo de serlo. Es frecuente leer o escuchar, en ciertos círculos o redes sociales, lo innecesario de la lectura o ser correctos la hora de plasmar alguna idea considerando importante la emoción tan solo. Efectivamente, ésta es fundamental al igual de crear una buena historia; pero no podemos dejar de lado la enseñanza básica de la gramática o la lectura. Sin ellas, estaríamos perdiendo la esencia.

¿Qué es un escritor?

Según la RAE, es la persona que escribe, el autor de obras escritas o impresas… Sin embargo, según dicha definición, escritores seríamos casi el noventa y nueve por ciento de los individuos con conocimientos de escritura básica. En este punto me gustaría hacer una salvedad, desde un punto de vista personal: el escritor transmite una realidad propia con varios objetivos a conseguir, no se dedica simplemente a manuscribir palabras.

¿Qué significa ser un escritor?

A esta pregunta podría responder a través de cuatro puntos muy resumidos, producto de la observación.       

Primero, el escritor tiene una necesidad vital con la escritura, es su vida. Segundo, no busca el aplauso; si no el disfrute personal y el de sus lectores. Tercero, escribe su relato de forma bella, procurando que la creación —sin entrar en estructuras de ningún tipo— sea acorde a la musa inspiradora. Y, por último, hace su arte para componer cosas diferentes, huyendo de lo común. O, al menos, lo intenta.

En definitiva el escritor, en el plano de lo literario, es la persona que crea algo hermoso, que le distinga y sirva para que el lector goce, experimente y aumente en conocimiento.

Por Julio Vergara Polaina colaborador de la revista on-line Ed Cultura Dos

 

CHARLA LITERARIA CON EL ESCRITOR TEO PALACIOS: